Mi manifiesto bisexual

Cuando has sido criada en un entorno tradicional, con padre y madre casados desde muy jóvenes, que no han tenido más relaciones que la actual, en un ambiente monógamo y todo el kit heteronormativo; das por ciertas muchas afirmaciones aunque en el fondo no te convenzan del todo.

Afirmaciones del tipo que solo las mujeres tienen vagina o los hombres pene, o que solo te pueden gustar los hombres o las mujeres y no ambos…

Es lo que te venden desde pequeña en muchos casos  y de entrada, si te lo dicen tus padres, te lo crees.

Pero si un día empiezas a plantearte todas esas afirmaciones, las cuestionas y piensas que tal vez, cuando no te convencían esas ideas, era porque esa no es la única vía.

Empiezas a ver que existen tantas opciones válidas como personas hay en este mundo, y empieza a molestarte todo ese torrente de información que se te ha incrustado en el cerebro a base de repetición; entonces, te das cuenta de que hay un trabajo enorme de deconstrucción  por hacer.  

Supongo que por comodidad o falta de atención, siempre me había considerado heterosexual pero desde que tengo uso de razón las mujeres también me han atraído y he tenido mis historias sin plantearme realmente si era bisexual o no y cuando me hablaban de la necesidad de ponerse etiquetas, de identificarse con un colectivo u otro, o de dar voz a ese colectivo, me mosqueaba y mi  primera respuesta siempre era un “que cada uno haga lo que quiera pero no hace falta irlo pregonando”.

No veía la necesidad de dar explicaciones sobre mis preferencias ya fueran sexuales o de cualquier tipo, pero sobretodo sexuales porque, dentro de mi normatividad, nunca se me habìan exigido.

A mi nunca me las habían cuestionado o pedido pero no todo el mundo tiene esa misma suerte.

No todo el mundo puede vivir su sexualidad de un modo abierto y libre sin que alguien se crea  que puede cuestionarlo y juzgarlo y eso me hizo replantearme muchas cosas.

Hoy digo convencida que las etiquetas son necesarias justamente por el motivo que yo creía que no lo eran. Porque todo el mundo merece sentirse reconocido y aceptado y que no se le cuestione el hecho de que puedan hacer lo que quieren, lo que sienten.

Las etiquetas son eso que de alguna manera, usa el lenguaje para unir, para dar sonoridad y fuerza a un colectivo. Ayudan a difundir la cantidad de géneros que existen. Refuerzan identidades y nos permiten compartir experiencias.

Imagen de @asaethiel 

 

Hoy  por hoy me siento muy a gusto pregonando mi bisexualidad y me gustaría hacer hincapié en ella y en la invisibilidad que sufrimos dentro del colectivo.

Parece ser que la sociedad ha aceptado como lícito vivir en un mundo binario, donde existen homosexuales y heterosexuales pero que hay del resto? Que pasa cuando vas a la consulta del ginecólogo o urólogo y a la pregunta de “Cuál es tu orientación sexual” Solo disponen de dos casillas? ¿Dónde quedamos reflejados toda esa gente que no somos ni homosexuales ni heterosexuales? Porque se nos invisibiliza diciendo que lo que somos es indecisos o viciosos?

Yo no siento que esté confundida o que sea una fase o que me pueda el vicio hasta el punto que me de igual con quien acostarme. No se trata tampoco de solo un deseo sexual.

Por otro lado, me atrevo a decir que el término bisexual es en cierto modo imperfecto ya que reduce la amplitud de su significado y eso ha dado lugar a términos como pansexual o omnisexual  que también han contribuido a esta invisibilización ya que de algún modo, dan a entender que los bisexuales, excluimos de la ecuación a transexuales u otros géneros.

Entendamos pues bisexual como aquellos cuyos lugares de interés quedan fuera del paradigma una / uno y que tienen por ende, capacidad de atracción emocional,romántica, y / o física a más de un sexo o género.

Pese a que se estima que es la población más grande dentro del colectivo LGTBI+, es también la más invisibilizada dejando sin abordar así sus necesidades y cuestionando de paso su propia existencia.

Parte de la dificultad para ésta visibilización radica en el hecho de que asociamos el ver parejas chica+chica o chico+chico con ser lesbiana o gay y el chica+chico con la heterosexualidad pero dentro de la identidad bisexual entran también todas estas posibilidades y esto confunde y eclipsa de algún modo a todos los bisexuales haciéndonos invisibles a la sociedad.

Por este y otros motivos, en 1990 se creó el Manifiesto Bisexual.

Organizaciones bisexuales de todo el mundo se unieron para escribirlo con el propósito de  aumentar la visibilidad de las personas que se identifican como bisexuales.

El manifiesto hace un llamado a las organizaciones benéficas, a los gobiernos, las empresas, los medios de comunicación y a las mismas organizaciones LGBT para que las personas bisexuales, sean incluidas en sus agendas.

Os adjunto una traducción del mismo que he encontrado:

MANIFIESTO BISEXUAL

“La bisexualidad no es homosexualidad secreta, ni heterosexualidad escondida. La bisexualidad es otro camino de la expresión sexual.”

Fritz Klein. The Bisexual Option

 

Manifiesto Bisexual

La Bisexualidad existe porque nosotros los bisexuales declaramos serlo.

Es un sentido de ser hacia el mundo antes que un estilo de vida.

Nos sentimos atraídos afectiva y sexualmente por personas de todos los sexos y géneros, sin tener necesariamente prácticas sexuales y así lo asumimos.

Queremos vivir nuestros deseos, nuestros placeres, nuestros amores sucesiva o simultáneamente.

Nos otorgamos una larga lista de posibilidades de prácticas sexuales, desde la virginidad hasta multiparejas.

Nos diferenciamos de las personas monosexuales por esta doble atracción.

De nosotros, algunos(as), viven su bisexualidad como convicción y otros(as) en su interior.

Lo que compartimos es la voluntad de asumirnos como bisexuales.

Dignidad bisexual.El ser bisexual no es ni más ni menos digno que las identidades heterosexuales u homosexuales.

Para nosotros(as), la libertad de ser bisexual no consiste solamente en escoger como vivir la nuestra vida, sino también, en lo que podamos cambiar de ella, esta libertad, al obtenerla, nos expone a la bifobia.

Como muchos otros ciudadanos y ciudadanas lucidos, estamos en contra de la dominación masculina y la norma heterosexual preponderante.

Rechazamos igualmente la nueva norma gay y lesbiana, que quiere reducir la sexualidad a dos únicas categorías, heterosexual y homosexual.

Luchamos por una bisexualidad que permita a cada una(o) vivir sus deseos sin ser catalogado, etiquetado o estigmatizado.Con esta finalidad, en pro de nuestra visibilidad y en pro de la valorización de los modelos bisexuales, apoyamos el desarrollo de una lucha por aquellos que no se identifican con los modelos heterosexuales, heterosexistas ni con una sola forma de ser o sentir.

Con el fin de reducir las múltiples dificultades (sociales, familiares, económicas, etc.) que causa la discriminación, nos

declaramos en contra de la categorización de comportamientos sexuales y afectivos, declaradas por los gobiernos, por lo religioso, médico y jurídico o por los medios de comunicación.

Derechos bisexuales, exigimos:

Ser reconocidos como bisexuales, cualquiera que sea o fuese nuestra situación pasada o actual.

Poder vivir nuestras orientaciones afectivas o sexuales sin tener que justificarlas.

Poder formar una familia de la forma que escojamos (celibato, en pareja, multi pareja, etc.) y en cualquier caso, ver reconocido nuestro eventual rol de padres.

Obtención de espacios donde sea posible expresar, intercambiar y compartir nuestras experiencias con otras(os) bisexuales.

Hacia los medios, que se den cuenta de la existencia de la bisexualidad al igual que lo hacen con la heterosexualidad y la homosexualidad.

Que exista una política de educación y prevención más con relación con las enfermedades de transmisión sexual

que trate a la bisexualidad con más respeto e importancia que la heterosexualidad o la homosexualidad.

Por este manifiesto, nos declaramos solidarios con los seres humanos, donde, la sexualidad y la identidad de género es injustamente marginada, reprimida o explotada.Defendemos el derecho a una sexualidad sin pena, sin rechazo y sin violencia. Respetamos a cada cual en sus diferencias.

 

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universo pornico

Mi nombre es Yaiza pero la que escribe es mi alter ego la Venus Puta. Soy mujer, orgullosa de serlo y disfruto de la vida, de mi cuerpo y del sexo, sobretodo del sexo. Siempre me ha parecido que este mundo tiene demasiados tabús con los que hay que acabar y por eso mi vida gira en torno a la terapia, la sexología y el enfoque de género. Soy escritora inquieta y pretendo remover mentes. Desde que tengo uso de razón, escribir ha sido tanto mi pasión como mi válvula de escape.

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