Autocoñocimiento (Parte 1)

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Autocoñocimiento (parte 1)


El autoconocimiento es tanto una práctica como una filosofía de vida que nos pone en contacto con nuestra persona y con todas las partes que la integran.

El autocoñocimiento como su nombre indica, se basa en los mismos preceptos pero centrándose en el coño y reivindicando el uso de esta palabra como algo no peyorativo y empoderador para la mujer dándole así un punto de vista positivo al conjunto; a la mujer y al conocimiento de su cuerpo.

A la gran mayoría no nos han hablado abiertamente de nuestra vulva si no que como ya dije en mi anterior artículo, la han rodeado de mitos, vergüenzas y prohibiciones absurdas tratándola como algo innombrable e intocable.

Pero hoy en día sabemos que no es así aunque se hayan empeñado en decirnos lo contrario.

Los coños son una fuente maravillosa de placer, de vida, de belleza y si los valoramos como tal, nos estamos revalorando a nosotras mismas. Nos contaron que debíamos amagarlos, que eran feos o que olían mal por no oler a rosas.

Nos dijeron que al menos una vez al mes coincidiendo con el sangrado, eran partes sucias de nuestro cuerpo y que debían ser apartadas y repudiadas.

Que debíamos aceptar el dolor de la regla y el parto porque ya lo dijo la Bíblia:

  • “Parirás con dolor Eva. Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará”

El patriarcado se encargó de intentar hacernos olvidar de nuestras vaginas, de los ciclos de la mujer, de nuestro útero y  de la fertilidad, de la sabiduría que nos proporciona la escucha de nuestros cuerpos, el sentirnos conectadas a ellos; incluso se atrevieron a decirnos que con la llegada a la menopausia seríamos menos mujeres…

Por desgracia todo esto ha calado bastante hondo y existe un gran desconocimiento en cuanto a la sexualidad de las mujeres, sus ciclos y sus genitales y este desconocimiento afecta  más o menos por igual a mujeres y hombres de todas las edades. Ya sean niños, adolescentes o adultos y siendo un tema de vital importancia, se ha ocultado y silenciado despojando así a las mujeres del poder y la autonomía que supone conocer nuestro propio cuerpo.

Hemos tendido como sociedad (en este y en otros muchos aspectos) a la individualización y esto sumado a todos los tabús que comento más arriba; ha hecho que muchas mujeres no se sientan orgullosas de serlo, no tengan contacto con su cuerpo, no conozcan sus zonas erógenas ni su funcionamiento vital o se sientan avergonzadas de su vulva ya que según ellas no cumple unos cánones estéticos que no son reales.

La cuestión es que existen tantas vulvas, tantas vaginas como mujeres hay en el mundo y es justo esa diversidad lo que nos hace bellas.

No existe una estandarización de nuestros cuerpos así como tampoco de nuestros genitales y el autocoñocimiento como herramienta de unión femenina nos enriquece y nos empodera.

Con este fin creo que son importantes dos prácticas básicas:

-Crear un espacio personal en tu entorno privado en el que te encuentres tranquila y puedas explorar tanto físicamente como reflexionar sobre el tema.

-Crear grupos de mujeres en los que compartir nuestras experiencias y arroparnos mutuamente.

En cuanto a la primera opción, puedo comentaros que en la parte reflexiva, he decidido escribir  lo que vendría a ser la “Autobiografía de mi coño”. En ella intento que sea mi coño el que tome la voz cantante y narre su vida desde su primer recuerdo consciente.

Me parece una práctica súper interesante porque de algún modo te hace impersonarte y apreciar ciertas cosas a las que de otro modo no le habías dado la atención necesaria.

En cuanto avance un poco más con la Autobiografía de mi coño os pondré un extracto y explicaré lo que para mi ha supuesto!

Éstas dos prácticas nos ayudan a renovar el respeto  y las energías que enfocamos hacia nosotras mismas y hacia el resto de mujeres y nos muestran lo importante que es el acompañamiento mutuo y personal de la situación de cada una.

Las mujeres necesitamos de un arma para defendernos de la opresión y ese arma es el conocimiento así que qué mejor que empezar por nosotras mismas, por nuestra mente y nuestro cuerpo?

El aprendizaje es lo que nos permite cuestionar la realidad de una forma mucho más crítica y profunda así que a aprender se ha dicho…!

Leer: Autocoñocimiento (parte 2)


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Mi nombre es Yaiza pero la que escribe es mi alter ego la Venus Puta. Soy mujer, orgullosa de serlo y disfruto de la vida, de mi cuerpo y del sexo, sobretodo del sexo. Siempre me ha parecido que este mundo tiene demasiados tabús con los que hay que acabar y por eso mi vida gira en torno a la terapia, la sexología y el enfoque de género. Soy escritora inquieta y pretendo remover mentes. Desde que tengo uso de razón, escribir ha sido tanto mi pasión como mi válvula de escape.

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